Ella creía que "lo mejor que estaba por llegar" se había confundido de camino. Pero sin embargo...
Después de la tormenta, llegó la calma.
Después de la noche, volvió la luz del día.
Después de hundirse, salió a flote.
Se atrevió a decir: "toma la culpa, que ya no la necesito".
Cayó en la cuenta de que él no cabía en el lado bueno de las cosas.
Volvió a mirar la vida de otro color.
Se encontró con ella misma para decirse cuatro cosas.
Él se había pasado tantas veces de la raya, que se estaba borrando.
La cosa había llegado tan lejos, que no sabía cómo regresar.
Pero qué se le iba a hacer, si el amor se filtra como el agua dejando humedad para siempre..
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