Si hay cambios que cuestan de admitir y duelen pero se superan , anoche encogida entre mis piernas y llorando sin paras como una niña pequeña esa impotencia de decir porque coño estoy cambiando ... Pero empieza el recuerdo de esas sonrisas cada mañana de esos juramentos a mi misma de decirme desde que te levantas hasta que te acuestas con una sonrisa en la boca , de esas locuras en las pequeñas calles de Telde , y de esa filosofía de vida de me la suda lo que piensen de mi ahí va a seguir hasta que se pase este trago de la madurez de esa niña seria .Porque la vida en resumen me ha enseñado dos cosas : sigue adelante .
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